Hay muchas maneras de leer un libro, el haber leído "El niño con el pijama de rayas" de John Boyne (Dublín, 1971) te hace mucho que pensar, pero cuando te pones en el lugar de este niño cambia la cosa. Por mi parte al leer este libro es como si la historia la hubiera vivido yo, al haber estado yo en el mismo sitio donde se suceden los hechos cambia mucho la cosa, he vivido muy de cerca la historia, he sentido los olores, el ambiente, la inmensidad del lugar y el sufrimiento vivido allí, es como si se palpara, todas las cosas que tuvieron que pasar allí, tuvo que ser horrible.










